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jueves, 19 de abril de 2012

El EIXAMPLE de BARCELONA, una "putada" de MADRIT

De bien nacidos es ser agradecidos, dice el refrán, pero no siempre se cumple. Es muy difícil que los que viven en el victimismo cambien, acepten la realidad y reconozcan públicamente que se han equivocado, que no son víctimas de un atropello sino beneficiarios de una buena decisión. Y si esta decisión la tomó el gobierno de Madrid y los victimistas son nacionalistas, entonces el agradecimiento explícito es prácticamente imposible.
El proyecto del Ensanche de Barcelona según el Plan Cerdà fue aprobado en 1859 por el Ministerio de Fomento, cuyo titular era Rafael de Bustos y Castilla, Marqués de Corvera. El Ayuntamiento de Barcelona, sin embargo, eligió por concurso el Plan Rovira i Trías, de calles radiales y más estrechas. El Gobierno de Madrid rechazó las alegaciones del poder local y, aplicando la legislación vigente, ratificó su decisión en 1860.
El urbanismo de Barcelona, admiración del mundo, es consecuencia de que el poder lejano eligió lo mejor para los ciudadanos barceloneses de entonces y del futuro, enfrentándose al poder de la burguesía local que aspiraba al monumentalismo y la especulación. El Eixample de Barcelona es, siglo y medio después de su puesta en marcha por Ildefonso Cerdà, el rasgo que mejor define la personalidad de la ciudad.
Con ocasión de los Juegos Olímpicos de 1992 se levantó en el Paseo de Colón un gran monumento llamado "La Cara de Barcelona", diseñado por Roy Lichtenstein, máximo exponente del Pop-Art norteamericano, y ejecutado por el escultor pacense Diego Delgado. 
 La cara de Barcelona (1992), Roy Lichtenstein
Construido con mosaicos de colores, como hacía Gaudí, se ven en el monumento las rondas y las playas, pero destaca la estructura racional e igualitaria de las manzanas del Eixample, rasgo identitario de la ciudad para el genial artista gráfico americano.

A mediados del siglo XIX Barcelona vivía una gran expansión industrial y demográfica; su población pasó de 83.000 habitantes en 1818 a 187.000 en 1850, pero el área que ocupaba la ciudad se mantenía invariable. La realización del Ensanche era una necesidad perentoria.
Vista de Barcelona en 1850. Grabado de Alfred Guedson
Barcelona, plaza fuerte importante, estaba encerrada dentro de una muralla protectora y rodeada por una franja de tierra de 1.240 m. de ancho, considerada "zona de tiro", donde no se podía edificar.
 
 Plano de Barcelona, 1806
El primer paso necesario para la ampliación de la ciudad era derribar las murallas.
El pronunciamiento del general O’Donnell en junio de 1854 significó el inicio del Bienio Progresista, con un gobierno liderado por Espartero que sentó las bases de una profunda reforma liberal. En Barcelona se dieron por fin las condiciones para el inicio de los grandes cambios urbanísticos. Pascual Madoz, figura clave en el derribo de las murallas y la adjudicación del Ensanche a Ildefonso Cerdà, fue nombrado gobernador civil de Barcelona en agosto de 1854.
 Pascual Madoz Ibáñez
Aunque había nacido en Pamplona y estudiado en Barbastro y Zaragoza, Madoz fue un gran político vinculado a Cataluña. Liberal, monárquico, progresista, reformista, anticlerical, director-fundador del periódico “El Catalán”, Gobernador militar del Valle de Arán, activo miembro de la Milicia Nacional, alcalde mayor interino de Barcelona, Diputado a Cortes 14 veces por Tremp (Lleida), proteccionista catalanista y activo defensor de los empresarios e industriales de su tierra de adopción. 
Madoz fue Gobernador civil de Barcelona solo 63 días, pero desarrolló una labor extraordinaria: dirigió con éxito las medidas contra la epidemia de cólera que azotaba la región, terció en las huelgas y lock-outs de las selfactinas y garantizó la financiación para el derribo de las murallas de Barcelona. Volvió al Congreso de Diputados para ocupar el cargo de Presidente y al poco tiempo fue nombrado Ministro de Hacienda.
Derribo de las murallas
La gestión de Madoz fue modélica. El derribo de las murallas financiado por el Estado palió la crisis laboral provocada por la revolución industrial.
La murallas del frente marino se derribaron unos años más tarde, excepto las de Atarazanas (Drassanes), que se han conservado.
 Muralla – Drassanes, 1860
Muralla de mar, 1860
El nuevo Gobernador civil, Cirilo Franquet, continuó la obra de Madoz y encargó a Ildefonso Cerdà los trabajos de levantamiento del plano de los alrededores de la capital (Cerdà aceptó a condición de que fuese gratuito). Con ello se inicia una etapa que concluyó en 1859 con la aprobación del proyecto de Reforma y Ensanche de Barcelona. Fue la entrada de Cerdà en el urbanismo, que marcaría su vida y la del urbanismo universal.

Desde 1856, en que se tiene el plano de los terrenos del llano barcelonés, a 1858 se suceden varias propuestas de planos del ensanche, que pretenden desplazar o enmendar el de la Memoria del Anteproyecto del Ensanche de Barcelona (MAEB), de Cerdà, que era la que circulaba  por el poder central.
A finales de 1858 el gobierno presidido por O’Donnell decide que Barcelona deje de ser plaza fuerte bajo tutela militar y pasa las competencias de todo su desarrollo urbano al ministerio de Fomento, cuyo titular era Rafael de Bustos y Castilla, Marqués de Corvera, brillante político, de gran talento jurídico y fundador de la Academia de Ciencias Morales y Políticas.  
 Rafael de Bustos y Castilla, Marqués de Corvera

A finales de 1858 todo estaba a favor de que Barcelona pusiera en marcha su Eixample. Fue Ildefonso Cerdà, que entonces tenía 43 años, el que hizo del mismo una obra maestra .

  Ildefons Cerdà i Sunyer
Ingeniero de Caminos, político liberal progresista como Madoz  y creador por vocación del urbanismo moderno, supo ganarse con su talento la admiración y confianza de los que podían decidir, enfrentándose al poder local que se servía de los dóciles arquitectos de la Escuela de Bellas Artes.
En un viaje a Madrid en enero de 1859 Cerdà consiguió la autorización del Ministro de Fomento Rafael de Bustos y Castilla - luego muy amigo de Cerdà hasta su vejez - para realizar en doce meses los estudios de ensanche y reforma de Barcelona, aunque sin compromiso alguno, y la legitimación para presentarse como encargado por el Gobierno para preparar el proyecto.
Cerdà aceleró su trabajo al conocer que el Ayuntamiento de Barcelona convocaba en abril del mismo año un concurso de proyectos para desplazarle, de forma que ese mismo mes pudo presentar en el Ministerio de Fomento el Plano del Proyecto y su Teoría de la Construcción de las Ciudades:
 
En su opúsculo PASCUAL MADOZ E ILDEFONSO CERDA, DOS PIONEROS EN LA EPIFANIA DE LA URBANISTICA el profesor Javier García-Bellido describe los detalles de la presentación:
Cerdà viajó a Madrid en abril de 1859, y antes de ir al Ministerio de Fomento enseñó su trabajo a Cirilo Franquet,  Ignacio Llasera (Gobernador Civil de Barcelona aquel año, que estaba allí para presentar las bases del concurso del Ayuntamiento), Laureano Figuerola (gran político, amigo común de Cerdá y Madoz) y finalmente a Pascual Madoz, el cual manifestó que no era prudente ponerse en contra del Ayuntamiento de Barcelona y que solo disponía de tiempo para echarle una ojeada por la noche. Pero cuando al día siguiente fueron a recogerlo se encontraron con un Madoz entusiasmado con el proyecto de Cerdá, que había estudiado a fondo, y se ofreció para apoyarlo sin importarle la opinión del Ayuntamiento.
La Junta Consultiva de Caminos Canales y Puertos, máximo órgano de Fomento, dictaminó proponiendo la aprobación del proyecto Cerdà, publicándose en la R.O. del 7 de junio y siendo reafirmada por la R.O. del 31 de Julio (al terminarse el plazo). La aprobación definitiva autorizando a edificar en el ensanche Cerdà llegó con la R.O. de 31 de marzo de 1860.
Y concluye García-Bellido: Podríamos decir que la propuesta de Cerdà arrasó por goleada a todos sus contemporáneos porque hubo en el sitio adecuado y en el momento oportuno un poder político que lo entendió y lo impulsó contra viento y marea.
El Ingeniero de Caminos y Urbanista Albert Serratosa explicaba así en 2002 el proyecto de Cerdà:
. Una visión innovadora y sin precedentes de la "nueva civilización" intuida por Cerdà en base al telégrafo y a la aplicación del vapor a la industria y a los transportes (ferrocarril y barco).
. Unos objetivos claros para responder a las exigencias económicas, pero sobre todo sociales (higienismo, igualdad, privacidad,…)
. El diseño, sin distinción de clases sociales, de una vivienda estándar, agrupable en unas manzanas urbanas, con muchas de las ventajas del mundo rural al disponer en todos los casos de una plaza interior de 60x60 m.
. Una red viaria generosa, en forma de retícula ortogonal, con calles de un mínimo de 20 m. de anchura, para garantizar la movilidad de las personas y mercancías y el paso de los servicios (saneamiento, aguas, telégrafo,…), así como la conexión a la “vialidad universal”.
. Una distribución equitativa de parques y equipamientos (escuelas, hospitales, mercados, iglesias,…) por todos los barrios y distritos.
. Unos indicadores precisos (anchura de las calles, altura de las edificaciones, profundidad edificable, fachada mínima, patio interior,…) para garantizar una aplicación correcta de las ordenanzas al servicio de una mayor calidad de vida.
La visión integral de la ciudad, que no se reduce a la cuadrícula típica de Barcelona, sitúa a Cerdà en un lugar excepcional en la historia del urbanismo mundial. El casi siglo y medio transcurrido desde la formulación del Proyecto de Ensanche (1859) ha confirmado los extraordinarios aciertos de Cerdà al interpretar la precaria situación de partida, al intuir las tendencias fuertes del futuro, al enunciar unos objetivos de alto contenido social, al captar la importancia de las redes en la ciudad y al proponer unos instrumentos muy precisos. Cerdà es quizá el ejemplo más relevante de que "el futuro no se puede prever, pero se puede inventar".
La decisión del Gobierno de Madrid aprobando el Plan Cerdà para el Ensanche de Barcelona sentó muy mal al Ayuntamiento, que había preferido el de Antonio Rovira y Trías, el que mejor sintetizaba los criterios establecidos por la clase dirigente: monumentalidad y división social del espacio acorde a los intereses de las élites. 
Plano del Proyecto de Rovira y Trías

Para Fabián Estapé, economista y biógrafo de Cerdà, el argumento fundamental por el cual el Gobierno de Madrid impuso el Plan Cerdà fue que era mucho más completo y ambicioso que el de sus competidores. Hay otro argumento fundamental en los trece planos del Ayuntamiento de Barcelona: éstos, en general dibujan calles de doce metros de ancho y, en cambio, Cerdà los diseña, como mínimo, de veinte metros, por consideraciones de higiene, velocidad, tiempo, etc. …Un año después, el Ayuntamiento se rasgaba las vestiduras por considerar que el que el Gobierno de Madrid impusiese el de Cerdà era una especie de “violación” a la soberanía local. Y para contentar a los demás concursantes se les dedicó un espacio urbano. Así nacen la plaza Rovira y Trías, la Plaza Molina, etc. ¿Y a Cerdà, qué? Nada. Le dicen: "Usted se queda sin reconocimiento público, sin medalla". 
El odio que suscitó el Plan Cerdà duró muchos años.
Alexandre Cirici Pellicer, escritor y crítico de arte, escribía en 1959 con ocasión del centenario del proyecto: Durante muchos años estuvo vivo y fue popular el recuerdo de que el plan Cerdà había sido impuesto por el gobierno autocrático de O’Donnell, contra la voluntad de la ciudad de Barcelona, representada por su municipio, y se llegó a incorporar al ideario de defensa colectiva de Cataluña la idea de que el plan de urbanismo barcelonés constituía uno de los agravios a reprochar al centralismo, atribuyéndole el carácter de una maniobra deliberada del gobierno de Madrid para impedir la grandeza monumental de Barcelona y obligarla a una uniformidad carcelaria. En este sentido, la queja contra el plan de Ensanche de Barcelona formó parte, oficialmente, de numerosos memoriales de agravios y de las más encendidas protestas de la conciencia política ciudadana.
Y cita a Prat de la Riba que en 1905 se sentía…invadido por una profunda indignación contra los gobiernos que nos impusieron la monótona y vergonzosa cuadrícula del plan oficial de urbanismo.
En 1959 el Ayuntamiento franquista de Porcioles dedicó a Cerdà una plaza y le erigió un monumento. Por desgracia, a principios de los 70 la plaza fue remodelada y el monumento destruido. Y así sigue. 
En los últimos años el prestigio de Ildefons Cerdà y de su obra no ha parado de crecer. Su urbanismo se considera el más avanzado del siglo XIX. 
 
En 2009-2010 Barcelona celebró el Año Cerdà, con ocasión del 150 aniversario del Proyecto. El Ayuntamiento y la Diputación organizaron varios actos y exposiciones. Tal vez la más interesante fue la del CCCB: CERDÀ I LA BARCELONA DEL FUTUR
Muy buena exposición, pero distorsionadora de la Historia. En el catálogo puede leerse (la traducción es mía):
1. UN PROYECTO VALIOSO E INNOVADOR
12. La fuerza de su imagen hace pensar que el "Ensanche es Barcelona"
Pocas ciudades tienen una forma urbana potente y ordenada que les identifica, y Barcelona como Nueva York, Roma o París gozan de esta característica. En el caso de Barcelona, el Ensanche es la pieza clave de la "forma urbis" como en Nueva York es Manhattan, y se da la circunstancia de que ambos casos no son fruto de la imposición desde el poder absoluto, sino de la voluntad de la ciudad y de sus operadores, de seguir un proyecto valioso propuesto por Ildefonso Cerdà el año 1859 y por la Comisión para la extensión de Nueva York el año 1815.
Y en la Presentación, Josep Ramoneda, Director del CCCB, escribe (la traducción es mía):
…la idea de Ildefonso Cerdà - el Ensanche barcelonés – es tan potente que se ha impuesto sin tener ni la protección de un monarca absoluto ni la ayuda de un poder político fuerte que ordenase su construcción. Esto es un misterio – del cual la inteligencia y la tenacidad de Cerdà explican mucho - que sorprende siempre a los estudiosos extranjeros … Y durante 150 años el modelo Cerdà ha determinado la morfología de Barcelona. Y la seguirá determinando. Todo eso en un país que no tenía ni un poder de Estado propio y ni tan siquiera una gran fortaleza municipal.

¡Vaya, vaya, con el nacionalista Josep Ramoneda! ¿Un misterio? ¡Con Estat propi el Eixample tendría calles radiales de 12 metros, los semáforos hechos un lío y el tráfico un caos! ¿Alguien lo duda?
Pero al menos, Ramoneda no se queja del Gobierno de Madrid. Algo hemos avanzado aunque no muestre agradecimiento.

Para los nacionalistas identitarios, que basan su discurso en las diferencias y el victimismo, la historia real del Ensanche echa por tierra sus argumentos. Por eso distorsionan esa historia y ocultan lo que no les conviene. No pueden admitir de buen grado que la hermosa cara de Barcelona se haya conformado gracias al poder lejano de Madrid y en contra de la voluntad del poder local. Y menos dar las gracias por ello. 
Decía Fabián Estapé, el año 2000, en una conferencia sobre este tema en Luxemburgo: Por cierto que, misteriosamente, de O’Donnell nadie habla: el tradicional “ninguneo” de siempre… Ni de O’Donnell, ni de los otros que vieron en el proyecto de Cerdà lo mejor para la Barcelona de todos. 

Como ciudadano de esa Barcelona quiero expresar mi particular agradecimiento y homenaje a:
  Leopoldo O’Donnell
  Rafael de Bustos y Castilla
 Pascual Madoz
También a Cirilo Franquet, Laureano Figuerola y a todos los que creyeron en Cerdà y le ayudaron a realizar su obra.
Y por supuesto, a Ildefons Cerdà i Sunyer, pero de él - que como dice Fabián Estapé, tuvo que pagar un altísimo precio de incomprensiones, injurias e ingratitudes, y decían que era madrileño, hijo de mala madre, malvado y odioso militar -  volveremos a tratar otro día.  

miércoles, 14 de marzo de 2012

Unos días en PALMA, cerca del DUQUE

Al igual que Iñaki Urdangarín, he pasado unos días en Palma de Mallorca. El Duque de Palma, gran jugador de balonmano, en los JUZGADOS, por unos pelotazos fuera del reglamento; yo, en una calle próxima, por otros motivos.  
JUZGADOS. Puerta principal, en Av. Alemanya
JUZGADOS. Puerta trasera, por donde entraba el Duque
Los días 25, 26 y 27 de febrero pasé varias veces cerca de los JUZGADOS y contemplé el espectáculo de los medios y del cabreo popular. 
En la Avenida:
En la calle de entrada al parking que utilizaba el Duque:
Había curiosos y gente indignada que vociferaba, especialmente cuando pasaba el pequeño coche azul que transportaba a Urdangarín. Lo que más se repetía era: "choriiiiiiizos, choriiiiiiizos", aunque se oyeron cosas peores. Gustaba mucho la recomendación: "Iñaki Urdangarín, a trabajar a Burguer King". Algunos llevaban pequeñas pancartas con textos contra la monarquía y el ya clásico "NO HAY PAN PARA TANTO CHORIZO". Otros exhibían banderitas de la República o se envolvían con una grande.
Por la noche la escena se iluminaba con los focos de las televisiones allí presentes, aumentando la emoción del evento:
También se podía ver en la zona alguna pancarta antimonárquica convocando a una huelga en la Universidad y pintadas que dejaron los del 15M pero que no desentonaban:
Y no lejos de allí, tras un cristal del edificio sede de Comisiones Obreras (antes sede del Sindicato Vertical), la invitación a dar un recibimiento republicano al Duque:
¿Merece la persona de Iñaki Urdangarín, a la que algunos atribuyen tener sangre violeta (roja que ha azuleado), tanto interés?
Sí. Hace tiempo que todos los medios (periódicos, radios y teles) se ocupan de su portentoso arte para conseguir dinero a manos llenas de gobiernos autonómicos, ayuntamientos, clubs de fútbol, grandes compañías, etc. Y de su destreza en destinarlo a aumentar su patrimonio.
Ya de joven había demostrado capacidad de convicción cuando, siendo jugador del equipo de balonmano del Barça, consiguió eludir el servicio militar demostrando a los médicos que era sordo de los dos oídos. He aquí  una copia del certificado:

Su poder de seducción cautivó a S.A.R. la Infanta Doña Cristina de Borbón, con la que contrajo matrimonio en 1997 en la catedral de Barcelona, pasando a ser por designación real Duques de Palma de Mallorca. 
Un poco antes, sin embargo, no pudo evitar que el Ayuntamiento le reclamara una deuda de más de 2.400 euros, acumulada entre 1993 y 1997, por 19 multas, Impuesto de Bienes Inmuebles e impuestos de circulación.
Es evidente que cuando se casó andaba corto de dinero y que luego aumentaron sus necesidades. Continuó jugando al balonmano y acabando sus estudios: Diplomado en Ciencias Empresariales en la especialidad de Recursos Humanos, en la U.B., Master en Formación e Intervención de Empresas e Instituciones, Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, y Master en Busines Administration por ESADE. El matrimonio mejoró mucho su capacidad para conseguir títulos, especialmente en los centros privados.
Cuando en año 2000 Iñaki Urdangarín abandonó su brillante carrera de jugador profesional de balonmano reunía condiciones para aceptar nuevos retos. Formaba parte de la Familia Real española y había estudiado en buenos colegios: Sagrado Corazón de Jesús (Barcelona), Santa María del Pilar (Vitoria), UB, ADE y ESADE. ¡Era yerno del Rey y estaba muy bien relacionado!
Había visto en su club a Félix Millet participar en la Fundació FC Barcelona poco después de crear la Fundació Orfeó Català - Palau de la Música Catalana, cuya gestión mereció la Creu de Sant Jordi, que Jordi Pujol le impuso en 1999. Un buen modelo para aprender a conseguir dinero público y desviarlo a determinados bolsillos.
Fue precisamente en 1999 cuando Diego Torres, profesor de ESADE, creó la asociación sin ánimo de lucro Instituto Nóos de Investigación Aplicada, con un patrimonio de apenas 100.000 pts. En los cuatro primeros años no llegó a facturar ni un solo euro, pero todo cambió en 2003 cuando su compañero de estudios Iñaki Urdangarín se unió a Nóos y fue nombrado presidente. Torres ponía el ingenio y el duque la cara y los contactos.
La trama Nóos
Al dúo se unió el cuñado de Torres, Miguel Tejeiro, como asesor financiero, el jefe de la Secretaría de la Infantas en Zarzuela, Carlos García Revenga, como tesorero, y la Infanta Cristina, como vocal.
Estos personajes crearon alrededor de Nóos una serie de empresas con ánimo de lucro, a donde iba buena parte del dinero que fluía hacia Nóos cuando el yerno del rey llamaba a las puertas ofreciendo sus servicios. Tres millones de euros de la Generalidad de Valencia y 2,5 del Gobierno de Baleares. En pocos años 16 millones. Más de 6,4 millones vinieron de entidades públicas que no tuvieron el menor reparo en adjudicar trabajos a Nóos a dedo, sin concurso y que no les interesaban demasiado, solo para quedar bien con la Monarquía.
Hasta 103 pagadores fueron captados por la fundación altruista que el yerno del Rey presidió hasta 2006: Ayuntamiento de Valencia, Volkswagen, Telefónica, la SGAE, BBVA, Seat, Meliá, Tous, Repsol, Bancaja, ESADE, Aguas de Valencia, Iberdrola,…, Ayuntamiento de Mataró, Generalidad de Cataluña, Colegios de Enfermería de Girona y Lleida, etc. etc.  Iñaki Urdangarín acosaba a las empresas hasta conseguir cualquier encargo y luego lo cobraba a precios desproporcionados. Los estudios eran muy mediocres, a veces sacados de Internet. El club Villarreal llegó a pagar 690.000 euros por un informe de diez páginas. 
Iñaki Urdangarín con Diego Torres, 2004
En poco tiempo se forraron.
En la primavera de 2006 los socialistas mallorquines comenzaron a preguntar porque se había adjudicado a Nóos, sin ningún tipo de concurso, la organización del primer Forum Illes Balears, pagando el gobierno del popular Jaime Matas 1,2 millones de euros por una reunión de apenas dos días.
La Zarzuela intervino entonces, y dispuso que Urdangarín y la Infanta se alejasen de Nóos. Así lo hicieron, aunque solo sobre el papel. 
Acta del cambio en el Instituto Nóos
Urdangarín dejó la presidencia de Nóos, pero junto con Torres creó nuevas empresas para obtener dinero y evadirlo fiscalmente. La Fundación Deporte, Cultura e Integración Social, destinada a niños discapacitados y enfermos de cáncer, concentró sus esfuerzos en desviar capitales a paraísos fiscales. En dos años recibió de las administraciones públicas y empresas privadas 420.000 euros.
La empresa Aizoon, la inmobiliaria que hacía cualquier trabajo, propiedad de Urdangarín y su mujer, continuó vinculada y recibiendo dinero de Nóos.
En 2010 José Castro, juez encargado del caso Palma Arena, de acuerdo con los fiscales Anticorrupción, abrió una neva pieza en la causa, implicando  al Instituto Nóos. Así comenzó el caso Babel, que ha llevado a los Juzgados como imputado a Iñaki Urdangarín.
"Lamentablemente la corrupción está institucionalizada en España - dijo Albert Rivera, presidente de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, tras la imputación de Iñaki Urdangarín en el caso Palma Arena - La ciudadanía está harta de ver casos de corrupción institucional. Se ha focalizado la atención sobre el marido de la infanta, pero desde la política nos debemos preguntar cómo es posible que personas que están al frente de las instituciones no ejerzan el control del dinero público.
El problema de la corrupción en España no son solo algunos políticos corruptos, sino principalmente el propio sistema de partidos que ampara, facilita y oculta la corrupción institucionalizada para servir, financiar y nutrir la partitocracia.
Los partidos políticos nacidos o refundados en la transición han confeccionado y blindado el sistema, y han conseguido dos objetivos: primero, que la ciudadanía en general asuma con resignación que la corrupción es inseparable de la vida pública, algo así como un mal irremediable que hay que asumir, sin diferenciar entre partidos ni entre políticos. Que buena parte de la sociedad no se pregunte en primera instancia qué gobierno o cargo público le ha dado millones de euros a Urdangarín o a Millet, y no se pidan responsabilidades políticas, es una muestra de su éxito.
Solo dejaremos de ver casos como Pretoria, Palau, Gürtel, Campeón o Urdangarín el día que algunas minorías políticas y sociales de hoy, que apostamos por una reforma profunda del sistema y la expulsión de la lacra de la corrupción de nuestra vida pública, consigamos sumar y hacer cambiar las leyes y los gobiernos."


Tiene razón Rivera, en Mallorca he visto a muchos ciudadanos en la calle hartos de tanta corrupción institucional. Aunque, es verdad, la mayoría lo han asumido y viven resignados.

De nuevo en Barcelona, he vuelto a pasar por delante del palacete de los Duques de Palma en Pedralbes. Desde hace años voy a caminar, como muchos vecinos de Les Corts, al Parc de l’Oreneta, y en la calle Elisenda de Pinós, enfrente de la clínica Planas, está el chalet que compraron. Recuerdo el hermoso jardín que desapareció cuando lo reformaron para construir una especie de fortaleza. Ahora lo he mirado con otros ojos, después de leer que les costó unos 6 millones de euros - dos millones más que la residencia de los Príncipes de Asturias -, gastaron 800.000 de reformas y que allí fue a parar parte del dinero de los pelotazos.

"La Justicia es igual para todos", dijo el Rey en el discurso navideño de 2011. ¿Realmente lo pensaba? ¿Serán los Duques de Palma tratados por la Justicia como todos los demás ciudadanos? Es fácil encontrar la respuesta acertada a estas preguntas.
 El rey Juan Carlos, Iñaki y la infanta Cristina

La corrupción de los que ostentan el poder político en España no acabará simplemente con juicios más o menos mediáticos. Es necesaria una acción ciudadana contundente, que exija la prevención de la misma y un castigo duro para el corrupto y el corruptor.
Una sociedad corrompida no es democrática ni tiene futuro en la Europa del siglo 21. 

viernes, 27 de enero de 2012

BARCELONA, archivo de la cortesía; pero el PARC DE CERVANTES, sin Cervantes todavía

Una de las cosas buenas que tiene vivir en el Distrito de Les Corts es que cuando sales a caminar o a correr puedes ir al Parque de Cervantes y disfrutar del césped, árboles, plantas aromáticas y, sobre todo, de las rosas.
Es un magnífico parque doble: una parte para uso público y la otra para rosaleda. 
Allí pueden verse también interesantes monumentos.
En la rosaleda:
                                                             Serenitat (1964), Eulàlia Fàbregas de Sentmenat
Rombes bessons (1977), Andreu Alfaro
Adam, Jacinto Bustos Vasallo. Donación de su viuda (1991) 
En el parque para jugar, correr y pasear:
 Monolito dedicado a Ángel Ganivet (1965), Jaume Monràs
                                           Monolito dedicado a Concha Espina (1969), Juan Díaz de la Campa
¿Y el monumento a Miguel de Cervantes, que sería lógico encontrar en un Parque de Cervantes?
Inútil buscarlo. No existe, a pesar de que estaba previsto cuando se proyectó.

Véase LA VANGUARDIA del 27 de octubre de 1963:

"En la ordenación del futuro parque se han tenido en cuenta dos zonas claramente diferenciadas. La primera, con una superficie de casi cuatro hectáreas y media, se destinará a parque público de reposo y mirador sobre la ciudad. Allí está prevista la erección de un monumento a Cervantes cuyas características determinará oportunamente el Ayuntamiento.
Otras cuatro hectáreas de terreno se dedicarán a rosaleda"…

LA VANGUARDIA del 7 de abril de 1964 informó de la inauguración, presidida por el alcalde señor Porcioles, de la parte destinada a parque público, y destaca: "Como es sabido, se proyecta que en el ángulo superior del Parque de Cervantes se erija un monumento dedicado al "Príncipe de los Ingenios"… 
Pero, por alguna razón ocultada, el monumento no se erigió. Cuando el 15 de mayo de 1965 se inauguró la Rosaleda con más de cinco mil rosales se descubrió una escultura, pero fue el desnudo femenino, no el monumento a Cervantes.
En LA VANGUARDIA del 1 de junio de 1966 apareció un artículo del gran pedagogo y escritor catalán Guillermo Díaz-Plaja en el que puede leerse:

Sería fatigoso, pero aleccionador, investigar en los archivos de la ciudad cuántos proyectos de homenaje a Cervantes han sido formulados; y cuántas veces han sido relegados al olvido. ¿No diría, irónicamente, don Miguel que ahora sí era verdad que la cortesía se había quedado en el "archivo"?...  Y acaba:
Él, castellano de la estepa, que, cuando mozo, se pasmó, sí, ante “el mar alegre, la tierra jocunda, el aire claro” y nos dejó la más bella sarta de piedras preciosas, el más gentil collar de elogios con que pueda enjoyarse ciudad alguna.  
Pero, ¿y el monumento? ¿Qué hará la ciudad que él describió "en sitio y belleza única"?
Cuarenta y cinco años después, la bella y cortés ciudad todavía no le ha hecho el monumento que sin duda merece.  
 
Aunque no se conocen documentos que prueben la estancia de Cervantes en Barcelona, los expertos están seguros que la había visitado por lo menos en 1569, cuando tenía veintiún años, de camino a Italia, y en el verano de 1610 durante unos tres meses. En este último viaje, según el historiador Martín de Riquer, "conoció a fondo Barcelona, admiró sus bellezas urbanas, penetró en los graves problemas que preocupaban a los barceloneses (piratas turcos y bandolerismo) y participó en sus festejos, como los del día de San Juan. Y fue tan bien acogido por la ciudad que, desde ahora, se deshará en elogios".
El gran periodista Arturo Llopis, en su documentado Cervantes en Barcelona (LV, 5 mayo 1963), escribe: "Cervantes amó con raro y avasallador ímpetu a Barcelona y a los barceloneses, a los catalanes, incluso profesó afecto y devoción a lo que afecto y devoción les inspiraba…" Se refiere a la virgen de Montserrat. 
Los elogios a Barcelona y a Cataluña se encuentran en muchas obras de Cervantes, pero los más conocidos figuran en:
  1.-La segunda parte del Quijote (1615), cuando el hidalgo, que ha sido vencido en la playa de Barcelona y obligado a volver a su casa, proclama: "Archivo de la cortesía, albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y en sitio y en belleza, única; y aunque los sucesos que en ella me han sucedido no son de mucho gusto, sino de mucha pesadumbre, los llevo sin ella, solo por haberla visto".
  2.-Las dos doncellas (1613): "Admiróles  el hermoso sitio de la ciudad, y la estimaron por flor de las bellas ciudades del mundo, honra de España, temor y espanto de los circunvecinos y apartados enemigos, regalo y delicia de sus moradores, amparo de los extranjeros, escuela de la caballería, ejemplo de lealtad y satisfacción de todo aquello que de una grande, famosa, rica y bien fundada ciudad puede pedir un discreto y curioso deseo".
            
Jamás habló Cervantes de otra ciudad en estos términos, solo de Barcelona.
Los elogios de Cervantes son todavía más valiosos si se tiene en cuenta que en aquel tiempo no era habitual hablar bien de los catalanes. Es sabido que no tenían muy buena fama en todo el sur de Europa: Dante, Góngora y Quevedo, entre otros, escribieron frases muy diferentes de las de Cervantes. El president Mas se quejaba hace pocos días, en un homenaje al patriarca romaní Tío José, de que a los catalanes, como a los gitanos, se les había colgado una serie de estigmas. Incluso los historiadores nacionalistas están de acuerdo en que la buena fama de los catalanes no comenzó hasta después de 1714. 
Cervantes amó a Barcelona y la ciudad le correspondió. El Quijote fue siempre venerado. Desde que en 1617 se imprimiera en Barcelona la primera edición completa del Quijote jamás ha cesado en ella el culto a esta gran obra, de la que ha hecho gran cantidad de impresiones. La Biblioteca de Catalunya custodia la famosa colección de ediciones históricas del Quijote que el bibliófilo Bonsoms donó en 1915. 
Entrada de Don Quijote en Barcelona

  
 
Don Quijote cae vencido en la playa de Barcelona
El tercer centenario del Quijote se celebró en mayo de 1905 en muchas ciudades y países, pero sobre todo en Madrid ante el monumento a Miguel de Cervantes con la presencia de Alfonso XII, y fue la Banda Municipal de Barcelona y los Coros de Clavé, con sus barretinas, los que pusieron música al evento. La revista El Siglo XX publicó en mayo de 1906 una información sobre el monumento a Cervantes que Barcelona pensaba erigir, obra de los hermanos Vallmitjana, y reproducía incluso una imagen del proyecto.  

Pero no todos los barceloneses pensaban lo mismo. A los nacionalistas no les gustaba este escritor castellano tan importante. El nacionalismo cultural y racialista de principios del siglo XX consideraba que la etnia catalana era superior a la castellana. No querían crear puntos de unión con toda España, sino marcar diferencias.
Ni siquiera en los años de la dictadura franquista el Ayuntamiento de Barcelona pudo soslayar la influencia del catalanismo de derechas local, que había apoyado a Franco. Igual que pasó con Ildefonso Cerdà, y por la misma razón, el alcalde Porcioles se quedó corto en corresponder a lo que merecía la memoria de Cervantes.  
En Historias Ocultadas del Nacionalismo Catalán, Javier Barraycoa se ocupa del tema cervantino: "Que en la imaginación de Cervantes el Quijote viajara a Barcelona, y no a Madrid, por ejemplo, y no se sintiera extraño, es un reflejo de lo que fue Barcelona en aquellos tiempos… Para el Forum de las Culturas, en el año 2004, tímidamente el Ayuntamiento organizó una ruta por la Barcelona que visitara el Quijote, a la que no se dio mucha publicidad. Parece que la presencia cervantina no acaba de agradar."
Hay que señalar que el representante del Ayuntamiento de Barcelona en el Forum era Ferran Mascarell, entonces Regidor de Cultura con el PSC y ahora Conseller de Cultura en la Generalitat con CiU.
De todas formas, en el Forum se realizó el Congreso Internacional "El Quijote y el Pensamiento Moderno", organizado por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, que fue clausurado por Carme Riera, catedrática de literatura española de la UAB, con una conferencia titulada "El Quijote desde el nacionalismo catalán", donde sacó a la luz la polémica que se generó en Cataluña con motivo de la celebración del centenario de El Quijote en 1905. Para Carme Riera, Don Quijote era un obstáculo para la construcción del nacionalismo catalán y para la labor de descastellanizar Cataluña, pues los catalanistas veían en él el emblema del Estado español. 
LA VANGUARDIA del 19 junio 2004 informó ampliamente bajo los titulares: Don Quijote regresa a Barcelona. Carme Riera exalta la catalanidad de la gran novela de Miguel de Cervantes. Resaltó su mención de que Jordi Pujol había comentado en 1998 que se siente tan cercano a Cervantes como a Goethe, y el enfrentamiento habido en Barcelona en 1905 entre los nacionalistas, que se oponían a la novela, y los intelectuales, como Aribau y Maragall, que defendían su gran trascendencia. Y bajo el epígrafe EL DATO "El Quijote" gana a los Juegos y al Fòrum: Carme Riera aseguró ayer, al cerrar el congreso sobre el Quijote, que Cervantes consiguió que Barcelona fuera la primera ciudad literaria del siglo XVII, aportándole más fama que los Juegos Olímpicos de 1992 y, también que el Fòrum 2004.
En 2005, cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, Año del Libro y la Lectura, Carme Riera fue la comisaria de la exposición “El Quijote y Barcelona” y publicó “El Quijote desde el nacionalismo catalán, en torno al Tercer Centenario”. Afirma: Barcelona entra en la literatura gracias al Quijote. Entre todos los lugares por donde transcurren sus aventuras, solo hay una ciudad real, Barcelona, a la cual llegan el Quijote y Sancho una noche de San Juan y allí visitan por primera vez una imprenta. Pero el nacionalismo catalán de finales del siglo XIX y principios del XX rechaza el Quijote, como representante de la raza castellana y de la españolidad que no tiene en cuenta a la periferia.
A pesar del empujón de Carme Riera, los cervantinos no consiguieron levantar en 2005 un monumento a Cervantes; solamente dedicarle una lápida en la Rosaleda que lleva su nombre, lejos de las rosas para que no parezca una tumba.
 



La piedra, que sobresale ocho centímetros del suelo, pretende ser un homenaje, pero no hay en la inscripción ni una sola palabra en la lengua de Cervantes.
Espero y deseo que en 2015, cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, o en 2016, cuarto centenario de la muerte de Cervantes, los cervantinos de Barcelona le dediquen un monumento que pueda mirarse de frente en el parque que lleva su nombre; y que los nacionalistas no traten de impedirlo,...aunque solo sea por cortesía.